El nombre de la calle de la Montera

febrero 13, 2019 0 Por admin

Esta calle une dos de los puntos emblemáticos de la ciudad de Madrid, la Red de San Luis, a la que nos hemos referido en el número anterior de la revista y la Puerta del Sol a la que se le han dedicado multitud de libros y artículos. De lo mucho que se puede decir de ella reseñaremos exclusivamente su kilómetro cero, recientemente restaurado.

Vamos a realizar un breve repaso a la documentación que se refiere a los orígenes del nombre de la calle y lo haremos de forma cronológica.

Hay autores que se remontan al siglo XIII para decirnos que el nombre de la calle se debe a que el rey Sancho IV el Bravo se adentró en Madrid, a caballo, y a la altura de la calle de Fuencarral se le cayó su montera lo que le provocó gran enfado. Como consecuencia de ello se colocaron dos hitos de piedra en el lugar, en el primero se escribía: “Al pasar esta vereda perdió el rey la montera” y en el otro: “Como D. Sancho era Bravo caminó con gran enfado” (1). Como podemos ver la condición de pelotillero con la autoridad es muy viejo.

Consultando el libro de D. Ramón de Mesonero Romanos titulado “EL ANTIGUO MADRID. Paseos anecdóticos por las casas y calles de esta villa” publicado en 1861 y consultado por mí en una edición facsímil de Ediciones Trigo del año 2000, podemos ver que, de forma escueta, se refiere al nombre de la calle diciendo que se podría derivar de la Montería ya que era el sitio de donde partían para las grandes partidas de caza, aunque otros le atribuían el nombre por “cierta beldad que habitaba en ella en el siglo XVI y era esposa del montero del rey”.

(1) La información de este párrafo está tomada de un folleto publicado conjuntamente por la Cámara de Comercio de Madrid y la Concejalía de la Vivienda del Ayuntamiento de nuestra capital titulado “El Comercio de la Calle de La Montera”. Sin año de publicación.

Sigamos consultado otras obras. Esta vez nos vamos a dedicar al libro publicado por D. Antonio Capmani y Montpalau titulado: “ORÍGEN HISTÓRICO Y ETIMOLÓGICO DE LAS CALLES DE MADRID” publicado en 1863 y consultado en edición facsímil de Extramuros Edición del año 2008. El autor le dedica cuatro páginas a la calle y al principio de su exposición dice: “Antiguamente llegaban hasta aquí los empinados montes de Fuencarral y Hortaleza, cuya configuración asemejaba exactamente a los picos de una montera, y de aquí al desmonte de estos cerros se la denominó así modernamente, porque el nombre primitivo fué el de la Inclusa”. Ya tenemos otra teoría sobre el nombre de esta calle. Este mismo autor en el artículo dedicado a La Montera, más ade-lante, también comenta el incidente de Sancho IV el Bravo y la caída de su montera. Capmani se extiende en los antecedentes del nombre y es muy interesante lo que de ellos cuenta, pero no podemos dedicarle espacio a ello pues la extensión del artículo sería demasiado grande y lo que se pretende es exponer los mo-tivos del nombre de La Montera. Es preciso añadir que el autor también se refiere a la bella esposa del montero del rey, pero de forma muy superficial. Zanja el asunto en reglón y medio.

A. Fernández de los Ríos en su “GUÍA DE MADRID, MANUAL DEL MADRILEÑO Y DEL FORASTERO” publicado en 1876 y que he podido consultar en su edición facsímil de Ediciones La Librería del 2002 es más duro con la mujer del montero mayor, le llama coqueta y asegura que tenía revolucionado a todo Madrid. Nos cuenta que era viuda pero, sin embargo, dice que a nadie concedía el menor favor, luego entonces no era tan coqueta. Nos da más datos de la calle pero no añade nada nueva a la procedencia del nombre.

El más generoso con el estudio de esta calle es D. Pedro de Répide en su libro “LAS CALLES DE MADRID” publicado por Ediciones La Librería en 1995 y cuya edición de 2005 es la que he podido consultar. Le dedica siete páginas y media y recoge todas las versiones descritas. También nos habla sobre los nombres anteriores, al igual que Capmani. Hace mención a los versos de Narciso Sáenz Díez Sierra que nos hablan de ella:

“Que si Usiría viniera
aquí de alcalde menor
al de corte le dijera
que es mucha calle señor
la calle de La Montera

Répide nos especifica que la mujer era de un Montero de Espinosa, montero mayor de Felipe III. Respecto a la procedencia del nombre no nos dice nada nuevo.

Podemos llegar a la conclusión de que hay varias versiones y que cada uno se puede quedar con la que más le guste. Como si fuese una novela negra, en la que se dejan las conclusiones para el final y casi siempre el asesino es el mayordomo. Yo he preferido dejar para este último tramo del artículo las investigaciones de la eminente historiadora Dª María Teresa Fernández Talaya sobre la procedencia del nombre de la Montera.

egún un documentado trabajo ha llegado a la conclusión de que, hacia el año 1500 una parte de las tierras de la calle, contiguas al solar donde se edificaría posteriormente la Iglesia de San Luis, pertenecían a dos hermanos que se llamaban Juan Carlos y Francisco Lamontera, lo que resta mucho crédito, por no decir todo, a las teorías anteriores. Quien conozca los extraordinarios trabajos de Dª María Teresa llegará a la conclusión, como he llegado yo, de que la procedencia del nombre de la calle es tal cual nos lo refiere ella. Por dicho motivo es por lo que he decidido escribir este sucinto artículo en defensa de los estudios de la Dra. Fernández Talaya.