La lógica de la bolsa: loc ciclos en bolsa

Las cotizaciones se desarrollan de la siguiente manera: la bolsa se encuentra baja, las cotizaciones han caído de nuevo después de un movimiento ascendente anterior. Hay poco dinero disponible para comprar acciones. Entre los inversores reina un cierto pesimismo en lo que se refiere al desarrollo económico y posibles beneficios de las empresas.

Las acciones, que poco a poco han ido vendiendo los temerosos al caer sus cotizaciones, han pasado en los últimos meses de manos débiles a manos duras. Si las cotizaciones no siguen descendiendo a pesar de las malas noticias, eso quiere decir que los temerosos han vendido todo.

Los fuertes, en cuyas manos se encuentran ahora el papel, han tenido en cuenta en sus cálculos todos los acontecimientos negativos, también el que puedan seguir llegando noticias negativas.

Análisis del mercado bursátil

El mercado todavía puede permanecer estable a la baja durante cierto tiempo, independientemente de los pequeños movimientos sin importancia que se vayan produciendo. Pueden surgir también informes sobre retrocesos en los beneficios y en los dividendos, pero como ya estaban previstos, no suponen caídas adicionales en las cotizaciones de las acciones.

Después de un cierto tiempo, empiezan a llegar noticias de que los beneficios no han sido tan malos como se esperaba en un principio. Los bancos emisores ante la baja coyuntura reducen los tipos de interés para incentivar de nuevo la economía, que se encontraba cuesta abajo.

Al mismo tiempo se dispondrá de más dinero a causa de los tipos de interés que bajan y la relación entre los dividendos y los intereses del mercado de capitales se vuelven más favorables para las acciones. De este modo llegan los primeros especuladores, los profesionales fuertes, los pioneros que comienzan a comprar.

El proceso de compra/venta en los mercados

Al principio se compra poco y despacio, a medida que los precios van subiendo y se va suavizando el ambiente pesimista, se compra más. Gracias a ello llegan nuevos interesados, las cotizaciones suben algo más y se produce una cierta reacción en cadena: menos pesimismo, nuevas compras, precios más altos, más optimismo, precios más altos, etc.

Primera fase del ciclo bursátil

Así se va desarrollando la primera fase de un movimiento al alza.

A esto contribuye que los precios hayan caído más de lo razonable a causa del pesimismo reinante, o que la rentabilidad de las acciones era muy alta porque se temían recortes de los dividendos, recortes que no se producen.

Puesto que la situación económica más bien mejora que empeora, comienza un alza en las cotizaciones. De esta forma los precios alcanzan un nivel más real en la primera fase del movimiento. Esta fase suele ser un ajuste ante la exageración sufrida.

Segunda fase del ciclo bursátil

Motivada por las bajadas de intereses, se reactiva de nuevo la economía y llegan noticias sobre un aumento lento en los beneficios. Las cotizaciones acompañan este desarrollo optimista fundamentado económicamente y van paralelamente al alza: los tipos de interés bajan, aumentan los beneficios y de esta forma se respira un ambiente mucho mejor.

Esta es la fase en la que la economía mejora y la bolsa también. Van paralelas. Es la fase de acompañamiento, las cotizaciones acompañan el desarrollo general. Llegan cada vez más inversores interesados por el mercado. De repente, el optimismo se convierte en euforia gracias a la bajada continua de los tipos de interés y a los mayores beneficios de las empresas.

Tercera fase del ciclo bursátil

Aquí se produce el salto de la segunda a la tercera fase. Cada vez más compradores impulsan al alza las cotizaciones. Apenas se ven los riesgos y domina un optimismo sin límites. Muchos invierten atraídos por los beneficios que otros han obtenido. El alza alimenta a la propia especulación al alza. Es la fase de la exageración.

Todos los temerosos están sobrecargados de papel y si no tienen más dinero, compran a crédito. La liquidez es muy grande y estimula nuevas compras. De esta forma, se calienta el movimiento al alza. Además, los bancos quieren deshacerse de grandes cantidades de acciones que tienen en cartera. La situación se presenta de la siguiente manera: los fuertes han vendido parte de la cartera que poseían, que ahora ha pasado a manos de los temerosos.

Esta euforia puede tener efectos intlacionistas, por lo que los bancos centrales comienzan a ser cautelosos y a restringir la liquidez. Los inversores esperan a que una nueva oleada de compradores adquiera el papel a precios más altos.

Consecuencias de los ciclos en bolsa

Como consecuencia de la política monetaria del banco emisor, la afluencia de dinero en abundancia ha cesado. Las cotizaciones no siguen subiendo, ni siquiera ante las buenas noticias que llegan de la economía (altos beneficios y dividendos).

Dado que algunos especuladores no pueden vender a precios más altos pero quieren salir del mercado (tal vez porque necesitan dinero), venden —quizás al principio lentamente y poco — y producen reacciones negativas en las cotizaciones, porque los compradores establecen más bajo su límite de compra.

Primera fase de la caída

Esta es la primera fase del movimiento de caída. Poco a poco llegan las malas noticias de la economía (beneficios reducidos, eventualmente recortes en los dividendos) y estos acompañan a las cotizaciones en caída. Es la segunda fase del movimiento de caída.

Las cotizaciones que bajan y las malas noticias vuelven al resto de inversores miedosos y las reacciones en cadena comienzan, esta vez en dirección contraria: las cotizaciones son descendentes, hay miedo, ventas, las cotizaciones continúan bajando y finalmente vence el pánico provocando una venta masiva.

Segunda fase de caída

Esta es la segunda fase del movimiento de caída, la fase de la exageración. Las cotizaciones bajan aún más de lo que en realidad sería justo por la presión de la psicología de masas. Resultado: los temerosos venden cada vez a precios más bajos y los fuertes compran.

Siempre hay que tener en cuenta que la tercera fase del movimiento de alza puede convertirse en explosiva. Para muchos especuladores existe el gran peligro de creer haber cometido un error al vender. Su dolor es aún más grande puesto que calculan cada día los beneficios que habrían tenido de haber mantenido las acciones.

Y de repente, se deciden a comprar de nuevo. Si muchos de los que han vendido, deciden de nuevo incorporarse, llega el cambio. Una antigua ley bursátil dice: “Cuando los especuladores a la baja se vuelven optimistas de una vez, es el momento de salirse del mercado”.

Y lo mismo al contrario: “Si los optimistas apasionados se vuelven de una vez pesimistas, hay que incorporarse al mercado”. No es posible fijar la duración de estas fases y movimientos cíclicos. Depende de lo sobrevendido o sobrecomprado que estuviera el mercado anteriormente, de la psicología de las masas y de otros factores imponderables.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *